martes, 29 de diciembre de 2009

"Hay ganas, compromiso, futuro y una mejor realidad por delante"

"Hay ganas, compromiso, futuro y una mejor realidad por delante"

La iniciativa tiene hoy unos 700 voluntarios que trabajan en forma permanente. La cifra aumenta considerablemente durante emergencias. (Foto: D. Nesutadt)

En un año en el que el país vivió signado de conflictos, fundamentalmente sociales y políticos, los sectores vinculados a la solidaridad tuvieron mucho trabajo. Y en medio de los habituales balances de fin de año, Manuel Lozano, director de la Red Solidaria Nacional y mano derecha de Juan Carr, la cara más visible de esa iniciativa, habló con La Capital y dio cuenta de lo que les significó el 2009. Pero también hizo hincapié en los objetivos para el año que viene y revalorizó el aporte de las cientos de personas que trabajan a diario por el bien común.

   —¿Cuáles han sido los principales hechos que este año motivaron una mayor concentración de esfuerzos por parte de la Red ?
   —El 2009 ha sido un año de mucho trabajo. El alud en Tartagal, el tornado en San Pedro, Misiones, la gripe A y el dengue han sido algunas de las problemáticas en las que hemos trabajado fuerte, independientemente de las actividades diarias que tenemos a raíz de los diferentes pedidos que nos llegan mediante el teléfono o el correo electrónico. En mayor o menor medida hemos logrado obtener grandes resultados.

   —Y, ¿más allá de la emergencia?
   —Hemos focalizado nuestra energía en extender la Red a todo el país para poder multiplicar el modelo y lograr así un tejido bien federal. Esto ha dado excelentes resultados y actualmente hay trabajando 67 redes solidarias. Así, podemos llegar a mucha más gente y a su vez vincularnos con las problemáticas locales de las ciudades y provincias donde ellas están insertas.

   —¿Cuánto han ayudado esas construcciones en el interior para el fortalecimiento de esta Red que ya tiene casi 15 años?
   —Muchísimo. El trabajo de las redes del interior tiene un valor incalculable, ha sido uno de los grandes logros de este año. He tenido la posibilidad de recorrer casi todo el país tendiendo redes y la gente con la que uno se va encontrando te llena de esperanza. Hay ganas, hay compromiso, hay un buen futuro y una mejor realidad por delante.

   —En sus primeros años sólo receptaban llamados con pedidos. Hoy, la mitad de la gente que llama lo hace para colaborar, ¿a qué atribuyen ese cambio?
   —Tiene que ver con que la gente está volviendo a creer y debido a ello también a ayudar. Por eso la importancia de que nuestro trabajo sea transparente y creíble. A su vez, tenemos que sumarle que éste ha sido un año de crisis y que generalmente eso suele ser un puntapié para que la gente colabore.

   —¿Qué cosas son necesarias trabajar para lograr que la solidaridad no se remita sólo a las cuestiones urgentes sino que sea una actitud diaria?
   —Este cambio cultural viene de la mano del desarrollo de una sociedad. Desde nuestro lugar la tarea es despertar a quienes aún están algo dormidos. Convocarlos, incentivarlos, esa es la clave: que todos comprendamos que nosotros somos los responsables de cambiar la realidad que vivimos. Aunque quede un largo camino por delante.

   —Uno de los ejes de trabajo de la Red es la reducción de la pobreza, ¿cómo ven algunas de las medidas tomadas por el gobierno en ese sentido? Fundamentalmente el tema de las asignaciones familiares.
   —La implementación de ese plan es sumamente importante. Es un buen primer paso. Pero hay mucho trabajo por delante. Es necesario comenzar a hacer foco en otros ejes: la capacitación, la relación madre-hijo, la estimulación temprana. La lucha contra la pobreza tiene que convertirse en una política de estado.

   —Abolir el hambre en la Argentina es otro desafío. ¿Cuál notan que hasta ahora ha sido el aporte con la propuesta de Rutas Solidarias?
   —Desde Rutas Solidarias intentamos apoyar a todos aquellos centros que trabajan en pos del desarrollo comunitario. Y si bien este ha sido un año duro para ellos ya que la necesidad se incrementó, hemos logrado vencer las distancias y llegar a aquellos centros que antes no lográbamos alcanzar. Esto fue gracias a varios voluntarios de la Red que trabajan en este proyecto pero también gracias a las más de 60.000 personas que ingresaron a la web y comenzaron a involucrarse y a ayudar.

   —¿Cuáles son los desafíos que la Red tiene para el 2010?
   —Los desafíos son muchos, pero sobre todo seguir dándole vida a Rutas Solidarias; consolidar un nuevo proyecto a partir del cual pretendemos potenciar los resultados de todos aquellos que trabajan en la inclusión social de los chicos a través del arte; y llegar a Formosa, Santa Cruz, Catamarca y San Luis que son las provincias donde aún no tenemos formados grupos de voluntarios. Pero también seguir trabajando por una cultura de paz, que tanta falta hace en nuestros días.

No hay comentarios:

Publicar un comentario