lunes, 23 de enero de 2012

BOLI VOLUNTARIA DE RED SOLIDARIA DE NEUQUEN

La cirugía demandó dos horas y media para extraer el órgano y otras dos para implantarlo.




Neuquén > En una clínica de esta ciudad se llevó a cabo ayer con éxito una doble cirugía de trasplante de riñón protagonizada por dos hermanas. María de los Ángeles Pérez (52 años), conocida por su labor en la ONG Red Solidaria Neuquén y Missing Children fue donante de un riñón a su hermana Carlota Pérez (63), reconocida neumologa, quien padecía de insuficiencia renal crónica desde hace once años.

“Esto le mejorará en un ciento por ciento la calidad de vida a Carlota. Dejará de someterse tres veces por semana a sesiones de diálisis de 3 ó 4 horas. Eso, entre otras cosas, le permitirá viajar. En tanto que María proseguirá con su vida normal. Lo único que no sería recomendable es que practique deportes de contacto para evitar golpes en la zona renal”, sostuvo el cirujano Sergio Ponteprimo, uno de los integrantes del equipo médico que realizó la intervención.

“La cirugía se desarrolló dentro de los parámetros normales, dentro de lo esperado sin revestir ninguna complicación intrahospitalaria”, indicó el cirujano.

Explicó que en principio se realizó en un quirófano la nefrectomía (extracción) del riñón izquierdo a la donante mientras la receptora se encontraba lista en otro quirófano. Una vez extraído se lo irriga con suero conservante frío a 4 grados para colocarlo en Carlota.

El especialista señaló que la cirugía demandó dos horas y media para extraer el órgano y otras dos para implantarlo. y se utilizaron dos quirófanos en forma simultánea.

“No se registró ninguna complicación hasta ahora, es muy reciente y debemos aguardar a las 48 ó 72 horas para ver la evolución de la transplantada”, estimó el cirujano.

Ponteprimo dijo que en cuanto a la compatibilidad de las hermanas -si bien no es su área de conocimiento- las posibilidades de rechazo son mínimas.

Según indicó, esta intervención quirúrgica le permitirá a Carlota salir de los once años de diálisis a los que se sometía varias veces por semana. En el caso de ella, se tuvieron que dar ciertas condiciones para recibir el órgano de su hermana mientras que otros que también padecen de insuficiencia renal aguardan en lista de espera por un riñón cadavérico o surge un familiar compatible.



"Un acto de amor"

Así definió María de los Ángeles la decisión que tomó desde que supo que su hermana padecía una insuficiencia renal crónica. "A mi hermana le costó aceptar que yo fuera la donante. Pero ahora siento una paz inmensa", escribió la voluntaria de Red Solidaria en su cuenta de Facebook.

Boli, como se la conoce, sabe que su cuerpo deberá adaptarse a vivir con un riñón pero también que este "acto de amor" modificará la calidad de vida de su hermana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario